viernes, 11 de mayo de 2012

Tú.





Bailamos lentamente y cada flash me muestra un detalle de tu rostro o de tu cuerpo. ¿Que falló entre nosotros? Tal vez el dinero, tal vez aquellas otras relaciones, tal vez aspiraciones diferentes, tal vez el destino... o eso tan difícil de precisar.

Bailo lentamente, pero ahora con quien fue ese gran amor, y le digo desde el centro de mi corazón y de mi alma: yo te perdono y me perdono, porque si el mundo baila alrededor y nosotros seguimos bailando, ¿qué podemos hacer por las férreas promesas que fueron gusanos y hoy mariposas de colores cambiantes?

En este instante rescato lo bueno y lo bello del ayer contigo; y de todo aquello con lo que se encandilaron mis ojos.

Quito todo pretexto de tristeza, de abandono, de resentimiento, de dolor, o de cualquier herida de mi orgullo; porque los grandes males que recuerdo son errores de danza y no la danza misma.

De ti agradezco tu sonrisa, tu presencia, tu ternura y la esperanza de un amor eterno. 

Quedo en paz con el ayer y con el hoy; 
y mi corazón se abre solo a los recuerdos de los bellos momentos que bailamos juntos; 
y de esta manera dejo sanada mi alma.

Desconozco el autor.




martes, 17 de abril de 2012

Proceso de re-sanacion interna.



Imagina un lienzo roto, maltratado, sucio... pero con gran potencial. Ese lienzo es tu "alma" (si, entre comillas). A veces si no cuidas un cuadro, se puede estropear, entonces tienes que restaurarlo. Aquí la meta es dejar el lienzo en blanco, como nuevo. Y después poder pintar sobre él algo hermoso... o lo que dé tu regalada gana.


El primer paso es observar el lienzo sin juzgar, dedícate a sentir tu respiración, tus emociones, tus sensaciones físicas. Observa tu comportamiento, observa el mundo, pregúntate: ¿quién soy?, ¿qué me gusta?, ¿qué es lo que quiero con respecto de lo que tengo?, ¿soy feliz, si/no, por qué?, ¿qué significa felicidad para mi?, ¿cómo veo el mundo?, ¿me parece hostil, agradable?, ¿me gusta la gente? Crea tu propia   definición del mundo y autoconcepto, dejando de lado prejuicios sociales aprendidos, etiquetas, y demás. Elige bien tus instrumentos de trabajo.


Seguramente encontrarás cosas que no te agraden, pregúntate entonces la razón por la que no te agradan y si puedes hacer algo para mejorarlas; tal vez necesites resanar la madera de tu cuadro o limpiar de la tela todas las ofensas que otras personas han dejado escritas.


Al principio será difícil, pero también vas a encontrar cosas que te gusten, ¿puedes hacer algo para mejorarlas? ¿quieres hacerlo? Tal vez encuentres que tu lienzo es más grande ahora que como lo percibías antes de iniciar el proceso.


Puede ser que te resistas y temas estropearlo aún más, o que dudes sobre cómo borrar esas manchas oscuras. Tal vez estabas acostumbrado a esas imágenes violentas que se quedaron grabadas y aprendiste a sentirte "cómodo" con ese cuadro semi-colgado en una pared de tu casa... tu cuerpo. Es natural sentir incertidumbre, pero ese lienzo es tu responsabilidad y además, es un regalo para ti mismo. 


Confía en ti y en el proceso de la vida. Si te ataca el pesimismo y la negatividad, es señal de que algo no te agrada y tienes la oportunidad de regresar dos pasos atrás y repararlo. Entonces vuelves a observar detenidamente y sin juzgar: ¿es la intuición que me advierte sobre algo que necesita especial detalle, o es sólo una resistencia? 


Discúlpate por haber permitido que otros ensuciaran tu lienzo, perdónate por haberlo dañado tú mismo y comprométete a cuidar de él y plasmar únicamente cosas lindas en su tela. Pero sobre todo, hazlo con amor, es el mejor regalo que puedes darte a ti y al universo.


¿Qué quieres pintar ahora?